No hay frío ni lluvia que pueda con los huracanes, con la fuerza incontenible de su música, con su personalidad arrolladora sobre el escenario, y eso fueron “la Sole” y “el Chaqueño” en la cuarta noche de la Chaya 2018, ante un público fiel que soportó las inclemencias climáticas y disfrutó sus principales éxitos y las nuevas canciones de sus repertorios. Miles de riojanos disfrutaron también de otros músicos y cantantes de excelente nivel, en una noche que marcó el retorno a la Chaya de Pancho Cabral; Libre Voz, Kike Álamo, entre otros. La Chaya, la fiesta mayor de los riojanos va cerrando su ciclo y deja momentos para la historia.

Bajo la lluvia

A pesar de la persistente lluvia con la que llegó la noche riojana, la Chaya 2018 comenzó a desandar su camino. El primero en subir al escenario, desafiando al frío, la lluvia, y encender a un público que comenzaba a llegar lentamente, fue el Dúo Nguenechen, integrado por los hermanos Joaquín y Juan Pablo Paredes Gaitán. Se caracterizan por interpretar temas populares del Cancionero Folclórico Argentino con la mayor esencia tradicional posible. Sus inicios se remontan en el año 2010 en el festival “Chayando en el Pueblo” de la localidad de Agua Blanca y participaron del homenaje a la Cantata Riojana en la Provincia de Buenos Aires.

Luego tomaron la posta Las Voces de Chilecito, que comenzó su carrera hace poco tiempo participando de diferentes certámenes y marcando un estilo juvenil a rubro tradicional; Tito Giam Grupo y Chain Nacuzzi, reconocida cantante riojana, una de las pocas voces latinas del tango que grabó un disco en japonés y que recorrió varias provincias japonesas y deleitó con sus canciones.

También subieron al escenario, ya sin rastros de lluvia, Daniel Ferrari, músico aimogasteño, ex integrante de las “Voces de Aimogasta”, reconocido dúo folclórico nacional y Kike Álamo, con catorce años y varios discos grabados como solista, considerado un referente del folklore riojano. Fue integrante del prestigioso “Grupo Vocal Norte” obteniendo el premio Revelación en 1985 y Consagración en 1987 en el Festival Mayor de Cosquín.

Después fue el turno de Libre Voz, reconocido grupo vocal con gran trayectoria en la provincia y el país, integrado por Manuel Herrera, Carlos Nieto Ortíz, Camilo Matta, Nicolás Carrión, Andrés Flores y Luis Boix.

Posteriormente llegaron Los Valijeros, que iniciaron su carrera en 1997 con excelente aceptación en diferentes escenarios del país, captando la atención de los más variados públicos y logrando innumerables premios a nivel nacional. Su estilo de Folklore Popular Latino marca una propuesta nueva en la música argentina.

Tras ellos, fue la hora del reencuentro con uno de los artistas riojanos más queridos por la gente, Pancho Cabral, el cantautor, poeta y escritor riojano volvió al festival más grande de la provincia después de siete años de ausencia. Participó de varias conformaciones folklóricas como “Grupo Norte”, “Huanca-Hua” y “Los Andariegos” y finalmente decide lanzarse como solista en 1976. En 1985, participó en la obra poético-musical “La cantata Riojana”, con textos de Héctor David Gatica y música de Ramón Navarro y cosechó una variable de trabajos discográficos que marcan el estilo musical del acervo folclórico.

Además pasaron por el escenario mayor de la Chaya, Chilecito Trío y Emiliano Zerbini, un cordobés criado en Chilecito, inició hace 20 años su camino en la música folclórica argentina. Dedicó tiempo de su carrera a la búsqueda por revalorizar y difundir las danzas folklóricas tradicionales y logró la consagración en Cosquín 2018. Luego fue el tuno del grupo Embrujo Riojano, que comenzó en el año 2012 con el nombre de El Embrujo. Fueron revelación del pre Chayero Sanagasteño y en festivales de La Mandarina en Chumbicha, Catamarca;  Festival de Antaño enTalamuyuna, festivales en Patquía, entre otros. Años después deciden llamarse Embrujo Riojano, ante algunos cambios en sus integrantes

Apertura oficial

Como una cita impostergable, Homero volvió a poner su grito histórico en la noche, para terminar de ahuyentar definitivamente los fantasmas de la lluvia, además desapareció el frío y un huracán sopló su música sobre un escenario que parece hecho a su medida. Soledad Pastorutti, “la Sole”, como habitualmente la llaman sus fanáticos, le puso su estilo a la cuarta noche de la Chaya 2018 para el delirio de miles de riojanos, en una fiesta en la que tiene asistencia perfecta.

Todos bailaron bajo la fuerza arrolladora de su voz, repasó sus temas más tradicionales  como Trasnochados Espineles y sus nuevas canciones, como Corazón Valiente y hasta tuvo tiempo de dejar su sensibilidad social al preocuparse por las inundaciones y sequías que se dan en diferentes partes del país. También interpretó canciones junto a su hermana Natalia y hasta se mezcló con el público para terminar de encender la noche.

La Sole ganó el Premio Revelación Cosquín 1996. Vendió más de cuatro millones de discos. Ganó dos discos de diamante, que la convierte en la primera artista de Argentina que recibe este premio dos veces. En el 2016, Soledad festejó 20 años de carrera en el Festival Nacional de Folklore de Cosquín con una plaza repleta de público y músicos invitados.

Y como si ello fuera poco, minutos después fue el turno del Chaqueño Palavecino, que arrancó su show a un ritmo y un vértigo pocas veces visto, con zambas y chacareras que hicieron bailar a todos los presentes.

Oscar Esperanza Palavecino, más conocido como el Chaqueño Palavecino, dio sus primeros pasos como cantor en la peña Gauchos de Güemes y en la Parrillada de Don Pereyra. Posteriormente  se presentó en Cosquín con la delegación de Salta, oportunidad que le sirvió para nunca más dejar de pisar los escenarios del país. Su último material discográfico consta de un disco triple que recorre toda Argentina representada en muchos de nuestros géneros folklóricos.

Tras los números más importantes de la noche, llegaron Pablo David Toledo, cantante folclórico de larga trayectoria. Grabó varios discos y participó de certámenes y distintos eventos representando a la provincia. Y Luciano Britos, ganador en el rubro Malambo Juvenil Especial del Festival Nacional de Malambo Laborde 2018. Pertenece al Ballet Tradición Riojana.

También fueron parte de esta noche Yuyo Salvatierra, quien integró el grupo Las Valijas junto a su hermano durante un tiempo, decidiendo finalmente seguir su camino como solista. Cautivador, de marcada voz potente, supo conquistar el corazón del público en cada festival que se presenta; y Yohana Carrizo, quien en el año 2012 lanzó su primer material discográfico titulado “De mi pueblo” con temas propios, abriéndole puertas en grandes festivales, manteniendo el espíritu alegre que la caracteriza.

Posteriormente se presentaron Huaituma, con músicos chileciteños, con un gran sentido de pertenencia hacia la cultura de la que forman parte, pero mechando su estilo con un tinte de rock; y Soda Madrid, que fue elogiado por Marcelo Tinelli a través de su cuenta oficial de Facebook, por su voz y la versión de una canción de Abel Pintos. “Sodita” Madrid, cantante de Chañar, es dueño de una voz increíble que supo trascender las fronteras provinciales.

Luego lo hicieron los Hermanos Ibañez, dúo folclórico de la localidad de Ulapes; el Toro Díaz, cantante riojano costeño con gran desempeño y convocatoria en sus actuaciones por su estilo musical alegre y festivo, encargado del cierre en la cuarta luna chayera.

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